¿Quieres jugar? Este era el título de la lluvia de cuentos que este sábado organizó la biblioteca de Anxel Casal, en Santiago. Nosotros llegamos muy puntuales y nada más llegar el ruido estaba presente: niños corriendo por toda la sala, padres amenizando una tertulia y otros entregados a discusiones más triviales: ¿qué hacer para que el niño se "distraiga". Viendo el panorama, mi peque y yo fuimos a buscar unos libros y dvs para llevar a casa. Poco a poco la sala empezó a llenarse, nadie respetaba el sitio donde nos encontrabámos. al parece se les había olvidado. Señores y niños estamos en una biblioteca. Empezó el caos: los niños corriendo y peleando, otros chillando y los padres a su rollo y haciendo tanto o más ruido que los hijos. Sólo había una encargada y de vez en cuando venía otra a "apoyar" y tomar una foto. Soy malísima para calcular, pero había muchos niños y cambiaron el lugar que siempre suelen utilizar, ahora se fueron al fondo a realizar la función, con lo cual había menos espacio y los niños estaban como sardinas. Total que empezó la función, había más barullo fuera que dentro. Para unos padres era la primera vez que asistían a la biblio y quiero pensar que esa ignorancia les pudo. Porque sino no se entiende como la educación brillo por su ausencia. Cuando decidí abstraerme de tal jaleo, un niño cogió una motocicleta y empezó a dar vueltas en plena biblioteca!!!! Furibunda vino la encargada y me llamo la atención diciéndome que no se podía jugar dentro de la sala. Le dijo que este niño no era mio y el crió empezó a llamarme mama, mama. Yo no daba crédito, la señora seguía en su disertación y yo atinaba sólo a decirme que me parecía que tenía toda la razón, que no era lugar para jugar, pero no era mi hijo. El niño seguía diciendome mama y cogiendo del pantalón. Hasta que ALELUYA, el padre que estaba al lado repantingado como si no fuera la cosa con él, le dijo al niño con parsimonia y pasotismo, ay Jacobo que la señora no nos deja jugar aquí, no nos deja. Fue tal el shock que no atine a decir palabra alguna, la encargada se fue echando humo y yo me quede planchada. Un grito de otro niño me hizo despertar de lo que había pasado, unos hermanitos que se estaban pelando duro y desordenando la estantería, y la madre como si nada y su acompañante más. La encargada de nuevo llamo la atención con más vehemencia y hartazgo y la madre indignada fu directa al crio y le dió un bofetón de campeonato. El niño ni se inmuto y siguió a lo suyo. Ommmmmmmmmmmmmm
Me fui a ver qué tal lo estaba pasando Adriam. El pobre crio estaba aburrido y cansado, así que decidi darnos el piro. A la salida me dijo ay mami no me gusto nada, había muchos niños pequeños y me aburrí un poco. Además había mucho ruido...
Señores, señoras, padres, madres, sabéis lo que es una bibilioteca? habéis pasado algún día en ella, conocéis sus normas, os hacéis una idea de que tipo de niños estáis educando. Porque todo esto no es más que educación. No hay más, no estoy hablando de clases, no estoy hablando de humores, colores ni historias. Sólo de educación y para ello no hace falta nada más que sentido común y educación.
Fue mucho por una hora pero os aseguro que tuve bastante paciencia, de toda la cuchi panda se libraban 4 o 5 si padres que nos mirábamos de reojo alucinando y diciendo con los ojos,que peña ha venido aquí, de donde salieron?
El ejemplo es lo que ven los niños, lo que maman y lo que al final aprender. Y posteriorme hacen y dicen.
La semana que viene habrá otro cuenta cuentos, y esta vez se abordará el lenguaje de signos. Espero y confío que será mejor y sin tanto ruido y mala educación.
4 comentarios:
Yo había pillado al Adri y me había largado en cinco minutos.
HOLA HOY;
SOLO VENGO A PEDIR AYUDA.
REALMENTE LA NECESITO Y CUANTOS MÁS ME AYUDÉIS MEJOR.
VETE A MI BLOG Y LO ENTENDERÁS.
MUCHAS GRACIAS POR AYUDARME.
POR FAVOR, PÁSALE EL COMENTARIO A TODO EL MUNDO QUE CONOZCAS, CUANTOS MÁS ME AYUDEN , MEJOR.
Nombre: Elena Zulueta De Madariaga
Noe a veces hay que ceder pero tengo claro que en algunos casos ya no.....
Elena encantanda de seguir tu proyecto, un abrazo. Gracias por compartir.
Publicar un comentario en la entrada